Tjukurpa

netbook. Libro experimental. Film. Documental. Performance. Música... cr∞er. Este proyecto es autobiográfico y biodegradable. En él, hay incluidas historias escritas, cuentos, poemas, vómitos y ficción, para qué en su desarrollo, la bio solo sirva para su propósito. Algo que explicar.

jueves, 23 de diciembre de 2010

33> Sueño stereo (Sound oldSystem)

 Lucinda sigue por un pasillo decadente, con varias puertas semiabiertas de las que emerge sin timidez una luz embaucadora, fría y temida. La misma luz de la que sus antepasados indios le hablaban en susurros y que una civilización desesperada por morir, la convirtió en el final deseado. Tras una de ellas oye gemidos y palabras disueltas por las paredes que separan, por poco tiempo, otro interrogante que la embarga. Recuerda, antes de cruzarla, la voz de su abuelo en su interior. "No se trata de como mueres, sino de como vives".

      Se encuentra en una sucia habitación, típica de un hotelucho de mala muerte. El aire es irrespirable y no tiene ninguna ventana. Le parece ver a una pareja en el suelo, pero no distingue nada con claridad, así que enciende la luz.

      Un perro sin raza se esta tirando a Shiva de cuatro patas.

      Hay decenas de botellas vacías de whisky alrededor.

      La lengua de ella se retuerce por las sacudidas.

      El perro tiene un no me olvides bien sujeto al rabo.

      Un paisaje desolado y viscoso, pero confortable a la vez para Lucinda. No tiene explicación para esta sensación. Ni la busca.

      En una de las destartaladas esquinas se encuentra un buey moribundo desmembrado y un burro cangrenado con miles de moscas incesantes en la disputa por sagrados trozos de corta vida.

      Un aborto de ángel hermafrodita sobrevuela la ceremonia de clausura de un pensamiento cercano al olvido.

      Parece que haya recorrido varios kilómetros dejando atrás miles de personas sobre una equis, para llegar al interior de una gigantesca placenta con un enorme feto del que nace un cordón umbilical roto y anudado en lagunas de memoria.

      Le asalta la diferencia de este con los normalmente suaves rasgos de no nacido, aún desdibujados, con su malformado cuerpo que está marcado con cicatrices que recorren su piel como fragmentos de un espejo al que se ha reflejado una crueldad sin inocencia.

      Roen sus tiernos brazos, larvas creadas de una violación a los durmientes erectos, marcándole números que se pierden en el finito de la búsqueda de humanidad.

      Asalto de miradas.

      Un tercer ojo cosido por los párpados en medio de su frente.

      Falto de sexo.

      Tiene un clavo perforando la frágil mano de una condición exhausta.

      Sin saberlo aun.

      Preparado para la rutina del dolor.

      Con la misma tranquilidad que ha mantenido todo el rato, Lucinda extiende el brazo para tocarlo con la palma de la mano bien abierta.

      Al momento, un sónico grito surge de su interior exprimiendo cada minúscula fibra que agolpaba en su consciencia.

      Dentro.



      Todo.



      Nada.

Tan solo un sentimiento. Volver.